Como parte de la política de la actual administración municipal de priorizar obras viales de concreto sobre asfalto, se llevó a cabo la construcción de una calle en la ranchería Zapote de Colorines, ubicada al norte del municipio.
La obra consiste en la pavimentación con concreto de aproximadamente 300 metros, que conecta el camino principal con el centro de la comunidad, llegando hasta la zona donde se ubica el templo. Esta mejora representa un cambio significativo para los habitantes, quienes anteriormente enfrentaban dificultades de acceso, especialmente durante la temporada de lluvias, cuando el lodo complicaba el tránsito.

Vecinos de la comunidad expresaron su satisfacción por la obra, destacando que ahora cuentan con un acceso más seguro y funcional. Además, señalaron que este tipo de acciones impulsa el desarrollo local y abre la puerta a nuevas gestiones.
Durante el evento, incluso antes de concluir la inauguración, surgieron nuevas peticiones por parte de los habitantes, siendo una de las principales la mejora en el suministro de agua potable, ya que actualmente solo cuentan con este servicio un día a la semana.

Ante ello, el presidente municipal se comprometió a que para el año 2027 se buscará implementar un sistema de abastecimiento permanente mediante la perforación de un pozo profundo, el cual beneficiaría no solo a esta comunidad, sino también a otras de la zona. Para lograrlo, solicitó la participación y respaldo de los vecinos.
El compromiso quedó establecido de manera verbal, siguiendo la tradición de acuerdos de palabra entre autoridades y ciudadanos. Posteriormente, se realizó el corte de listón, dejando oficialmente en funcionamiento este nuevo tramo de concreto que mejora el acceso a Zapote de Colorines.
