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El resfriado durante el embarazo
Beatríz Ramírez Vázquez
Las enfermedades respiratorias son más frecuentes en mujeres embarazadas
 
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Una de las preocupaciones más frecuentes que se dan entre las futuras mamás es el aumento en la frecuencia de tos y resfriados durante el embarazo. Por tal razón los médicos de la Federación Mexicana de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello AC, explican las posibles causas:

Es sabido que el sistema inmunológico disminuye ligeramente durante el embarazo a fin de evitar que el cuerpo rechace al bebé. Esto puede significar que las embarazadas sean más vulnerable a las infecciones, tales como la tos, el resfriado y la gripa.

Puede ayudar a estimular el sistema inmunológico por medio de un dieta sana que incluya muchas frutas y verduras frescas, ya que contienen vitaminas antioxidantes, como la vitamina C, que ayudan a luchar contra las infecciones.

Quizás quiera tomar también un suplemento vitamínico-mineral formulado específicamente para mujeres embarazadas, disponible en las farmacias. Asegúrese de descansar mucho y trate de sufrir el mínimo estrés posible.

Los síntomas de los resfriados son muy molestos: malestar, dolor de cabeza, estornudos, ojos llorosos... pero, si no se complican, no tienen por qué afectar el desarrollo del bebé. Está comprobado que estos procesos víricos leves duran más tiempo en las embarazadas debido, posiblemente, a que el sistema inmunitario funciona con más lentitud.

Fundación FESORMEX comparte con las futuras mamás los siguientes consejos: Con el fin de evitar que se produzcan complicaciones, conviene ganar la batalla al resfriado desde el primer momento.

El descanso es una de las medidas más eficaces.
Para aliviar la obstrucción nasal y respirar con facilidad, puedes utilizar suero fisiológico nasal. Los nebulizadores que contengan corticoides en su fórmula no está recomendados mientras dure el embarazo.

Es necesario beber mucho líquido (agua, jugos, sopas, infusiones...), especialmente si tiene algo de fiebre. Los estornudos y la secreción nasal provocan una pérdida de líquidos que deben reponerse con rapidez, tanto por su bienestar como por el del bebé.

Aunque no tenga hambre, no debe dejar de comer.
Para calmar el dolor de garganta y la tos, puede hacer varias veces al día gárgaras con agua y bicarbonato de sodio.

No obstante, si después de varios días no cesaran los síntomas, es necesario acudir al médico otorrinolaringólogo. “Como se trata de un proceso vírico, el único tratamiento posible es sintomático, es decir, enfocado a aliviar los molestos síntomas que provoca.

Los antibióticos no combaten este tipo de infecciones”, explica el Dr. Jorge Barrera Iglesias miembro de la Federación Mexicana de Otorrinolaringología, quien además aconseja que “antes de tomar cualquier medicamento, conviene consultar siempre al médico, incluso si se trata de un simple analgésico”.

El Dr. Javier Dibildox, presidente de fundación FESORMEX, explica que “es necesario considerar que los cambios fisiológicos propios de la gestación pueden alterar la eficacia y la toxicidad de los medicamentos, tanto para la madre como para el bebé. Los fármacos circulan de la mujer al feto por la misma vía que le proporciona otras sustancias al bebé para su desarrollo.

Por ello los medicamentos pueden dañar al feto, directa o indirectamente, en cualquier momento del embarazo, a pesar de que el periodo de mayor riesgo es el primer trimestre, debido a que en la fase embrionaria (entre la 3ª y 8ª semana) tiene lugar la formación de la mayoría de los órganos”.

En este momento existe pues la posibilidad de que un fármaco induzca anomalías morfológicas importantes. Durante la etapa fetal (a partir de la 8ª semana hasta el parto) los fármacos pueden afectar al crecimiento y desarrollo funcional del feto, originar malformaciones morfológicas de menor gravedad y propiciar complicaciones en el parto.

Otros síntomas de la gripe, como la fiebre y la cefalea, quizá sí requieran un tratamiento medicamentoso. Descanse todo lo posible, coma con regularidad y en caso de fiebre tome duchas de agua tibia a un grado menos de su temperatura corporal. No obstante debe saber que la fiebre muy alta sí puede ser motivo de preocupación.

Cuando ésta perdura, lo más acertado es acudir al médico inmediatamente, ya que la fiebre se ha llegado a relacionar con abortos en fases tempranas y anomalías en el feto.
La Federación Mexicana de Otorrinolaringología recomienda por tanto evitar ciertos medicamentos, especialmente al comienzo de la gestación:

“En el primer trimestre está prohibido todo lo que no sea absolutamente necesario para garantizar la salud de la madre. Durante los nueve meses no deben administrarse, entre otros, fármacos como hormonas o ciertos antibióticos”.

Asimismo se desaconseja la utilización de aspirina, sobre todo en las últimas semanas de la gestación, ya que disminuye la contractibilidad uterina, aumentando así la duración del parto, además de suponer un incremento del riesgo de hemorragias tanto en la madre como en el feto.
 
Fecha de publicación: 19/01/2008   |  Share
   
Escribe:
Beatríz Ramírez Vázquez
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